Mi primera clase:
Mi primera sesión fue dirigida hacia 1º de primaria. La sesión fue dentro del gimnasio del centro, ya que fuera estaba lloviendo.
La sesión fue dedicada, en su totalidad, a la cualidad de la velocidad. Yo me preparé bien la sesión en la que incluí casi en su totalidad juegos. La realidad que los juegos gustaron mucho a los niños y por lo que vi se divirtieron.
La sesión la dirigí yo solo, con la vigilancia del maestro evidentemente. La clase la dirigí con facilidad, la verdad, aunque muchas veces me costaba un poco mantenerlos en silencio. Los alumnos se mostraron un poco revueltos, pero me comentó el maestro que es normal, ya que se exponen ante algo nuevo (yo les impartía la clase). Al acabar la sesión, que el maestro estuvo observando, me corrigió varias cosillas que debía hacer mejor y me enseñó otra solución. La clase a la que impartí la sesión cuenta con un niño autista. El grado de su enfermedad no es muy grande, por lo que hay muchos días en que participa con la clase con normalidad.
En mi caso, al principio de la clase el niño participó con la clase normal, con alguna dificultad en algún ejercicio, que yo las resolvía adaptando ese ejercicio a su capacidad, pero participaba bien. El problema estuvo cuando se separó de sus compañeros y, por su enfermedad, empezó a realizar cosas por su cuenta y ya no me obedecía. Yo estaba casi siempre encima de él y no me obedeció mucho. El maestro me contó que esto es debido a que el alumno no tenía suficiente confianza conmigo, entonces yo era casi un extraño para él.
La situación, con este niño, la resolví con la ayuda del maestro que me enseñó cómo dirigir una sesión con la presencia de niños de este tipo. Por lo demás la clase, como he dicho anteriormente, transcurrió todo dentro de la normalidad y dirigí la sesión sin ningún problema.
Para la próxima sesión que dirija solo, espero si tengo un alumno con discapacidad, siguiendo los consejos que me dio el maestro, resolverla lo mejor posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario